viernes, 9 de noviembre de 2012

FUNDADORES DE CHILE


          LOS FUNDADORES DE CHILE

      
La historia de Chile se dividide generalmente en doce periodos que abarcan desde el comienzo del poblamiento humano del territorio del actual Chile hasta nuestros días.[1]
El periodo prehispánico corresponde a la historia de las diferentes etnias amerindias presentes en el territorio, extendiéndose desde alrededor del año 14 800 a. C. hasta la llegada de los españoles. A partir de 1492, se iniciaron las exploraciones europeas en el continente americano. Fernando de Magallanes y su expedición fueron los primeros europeos en llegar a Chile por el sur a través del estrecho que hoy lleva su nombre en 1520 y Diego de Almagro comandó una expedición hasta el Valle del Aconcagua y el norte del actual Chile en 1536.
El tercer periodo corresponde a la conquista española, que se extendió entre 1536 y 1598 con la Guerra de Arauco, durante la cual los españoles estuvieron cerca de ser exterminados por los indígenas mapuches. El período colonial cubre algo más de dos siglos, entre 1598 y 1808, lapso marcado por el establecimiento de las instituciones coloniales.
El denominado periodo de la Independencia se desarrolló desde la deposición del gobernador español en 1810 hasta el exilio del Libertador Bernardo O'Higgins en 1823. Estuvo marcado por diversas batallas contra los realistas, que lograron reconquistar brevemente el país, y por problemas en su gobierno. Una vez que la independencia del país fue lograda, siguió un periodo de organización del estado chileno, entre los años 1823 y 1830, que vio sucederse tres gobernantes y dos constituciones.

HISTORIA

                          HISTORIA

La historia es la ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de la humanidad y como método el propio de las ciencias sociales.[1] Se denomina también historia al periodo histórico que transcurre desde la aparición de la escritura hasta la actualidad.
Más allá de las acepciones propias de la ciencia histórica, historia en el lenguaje usual es la narración de cualquier suceso, incluso de sucesos imaginarios y de mentiras;[2] [3] sea su propósito el engaño, el placer estético o cualquier otro (ficción histórica). Por el contrario, el propósito de la ciencia histórica es la fijación fiel de los hechos e interpretarlos ateniéndose a criterios de objetividad; aunque la posibilidad de cumplimiento de tales propósitos y el grado en que sea posible son en sí mismos objetos de debate.
En medicina se utiliza el concepto de historia clínica para el registro de datos sanitarios significativos de un paciente, que se remontan hasta su nacimiento o incluso a su herencia genética.
A su vez, llamamos historia al pasado mismo, e, incluso, puede hablarse de una historia natural en que la humanidad no estaba presente (término clásico ya en desuso, que se utilizaba para referirse no sólo a la geología y la paleontología sino también a muchas otras ciencias naturales; las fronteras entre el campo al que se refiere este término y el de la prehistoria y la arqueología son imprecisas, a través de la paleoantropología).